CRÍTICA DE CINE: X-MEN, DÍAS DEL FUTURO PASADO

Lo que nos queda es el presente (4/10)

Foto: CRÍTICA DE CINE: X-MEN, DÍAS DEL FUTURO PASADO</p>
<p>Lo que nos queda es el presente (4/10)</p>
<p>Luego de producir la serie Dr. House, Bryan Singer vuelva a la camaradería de Marvel Comics para continuar la saga de los Hombres (y las Mujeres) X. Bajo el aprovechamiento didáctico, más que lúdico, de los viajes en el tiempo, X-Men: Días del futuro pasado pretende ser la unión entre la saga desarrollada en la década pasada, más las precuelas recientes. Sin embargo, la cabeza de Singer no se compara con la de House ni tampoco con la del Profesor X, ya que tropieza tanto como las piernas de estos dos personajes. </p>
<p>Todo arranca en el año 2022 aproximadamente. Las principales ciudades del mundo están devastadas y repletas de cadáveres. Una seguidilla de androides deformados gigantes han masacrado a la humanidad, tanto a los mutantes como a los no mutantes. Es así que Charles Xavier, Magneto, Tormenta y tantos otros diseñan un plan que mezcla la Relatividad con algún supuesto no explicitado sobre neurología. Wolverine será el encargado de transportarse cincuenta años atrás para evitar la catástrofe que ha desencadenado el apocalipsis. Para eso, deberá juntar a los amigos-rivales Charles y Magneto de los años ’70 para ayudarlo.</p>
<p>El enfrentamiento a tiros con una banda de mafiosos, un plan de escape en el propio Pentágono, un complot en pleno tratado de paz entre EE.UU. y Vietnam y la instalación de un estadio béisbol para rodear la Casa Blanca son algunas de las secuencias que se meten en la trama. Eso sí, por razones de contexto temporal, a Wolverine no lo veremos con sus garras de platino.</p>
<p>Los viajes en el tiempo son la curiosidad que ha atraído a científicos y cineastas por igual. Y esa sería la clave para que Singer juntara todo el elenco de X-Men en una sola secuencia. Por desgracia, hay una cierta empatía de jugar a ser una especie de Dios supremo, más que como una forma de jugar con la trama, tal como lo hicieron Volver a Futuro y Terminator. No son los saltos en el tiempo los que atraen al espectador, sino la maniobra de todo mutante a la hora de enfrentarse su presente. Tal es el caso de la secuencia en tiempo congelado, donde un mutante aprovecha su supervelocidad para burlarse de los guardias de seguridad (a pesar de la incoherencia espacio-temporal de escuchar música en tiempo real con sus auriculares).</p>
<p>El hecho de cambiar, dar vuelta, y por ende recuperar la vida de algunos personajes, quita la esencia de todo aquello que atrapa una narración, tanto en la historia (el contenido) como en el relato (cómo es contado). Si la incoherencia de otro filme como X-Men Orígenes: Wolverine se radica en esta idea de que al protagonista le pasa un montón de cosas, para que al final lo termina olvidando; en éste último filme ocurre lo mismo: nada se destruye, todo se transforma. Si todo puede recuperarse, la vida es un sinsentido. Y por ende, también la supervivencia.” width=”189″ height=”266″ />Luego de producir la serie Dr. House, Bryan Singer vuelva a la camaradería de Marvel Comics para continuar la saga de los Hombres (y las Mujeres) X. Baj<span class=o el aprovechamiento didáctico, más que lúdico, de los viajes en el tiempo, X-Men: Días del futuro pasado pretende ser la unión entre la saga desarrollada en la década pasada, más las precuelas recientes. Sin embargo, la cabeza de Singer no se compara con la de House ni tampoco con la del Profesor X, ya que tropieza tanto como las piernas de estos dos personajes.

Todo arranca en el año 2022 aproximadamente. Las principales ciudades del mundo están devastadas y repletas de cadáveres. Una seguidilla de androides deformados gigantes han masacrado a la humanidad, tanto a los mutantes como a los no mutantes. Es así que Charles Xavier, Magneto, Tormenta y tantos otros diseñan un plan que mezcla la Relatividad con algún supuesto no explicitado sobre neurología. Wolverine será el encargado de transportarse cincuenta años atrás para evitar la catástrofe que ha desencadenado el apocalipsis. Para eso, deberá juntar a los amigos-rivales Charles y Magneto de los años ’70 para ayudarlo.

El enfrentamiento a tiros con una banda de mafiosos, un plan de escape en el propio Pentágono, un complot en pleno tratado de paz entre EE.UU. y Vietnam y la instalación de un estadio béisbol para rodear la Casa Blanca son algunas de las secuencias que se meten en la trama. Eso sí, por razones de contexto temporal, a Wolverine no lo veremos con sus garras de platino.

Los viajes en el tiempo son la curiosidad que ha atraído a científicos y cineastas por igual. Y esa sería la clave para que Singer juntara todo el elenco de X-Men en una sola secuencia. Por desgracia, hay una cierta empatía de jugar a ser una especie de Dios supremo, más que como una forma de jugar con la trama, tal como lo hicieron Volver a Futuro y Terminator. No son los saltos en el tiempo los que atraen al espectador, sino la maniobra de todo mutante a la hora de enfrentarse su presente. Tal es el caso de la secuencia en tiempo congelado, donde un mutante aprovecha su supervelocidad para burlarse de los guardias de seguridad (a pesar de la incoherencia espacio-temporal de escuchar música en tiempo real con sus auriculares).

El hecho de cambiar, dar vuelta, y por ende recuperar la vida de algunos personajes, quita la esencia de todo aquello que atrapa una narración, tanto en la historia (el contenido) como en el relato (cómo es contado). Si la incoherencia de otro filme como X-Men Orígenes: Wolverine se radica en esta idea de que al protagonista le pasa un montón de cosas, para que al final lo termina olvidando; en éste último filme ocurre lo mismo: nada se destruye, todo se transforma. Si todo puede recuperarse, la vida es un sinsentido. Y por ende, también la supervivencia.

MEDI CLIN CAJA

Por Lea Ross (@LeandroRoss).



Ayer se anunció el inicio del funcionamiento de una nueva carrera para la formación de médicos en Córdoba. Se trata de la Facultad de Medicina del Instituto Universitario de Ciencias Biológicas de Córdoba (IUCBC). La ceremonia de la inauguración se realizó en el Palacio Ferreyra, quienes estuvieron presentes los funcionarios delasotistas Oscar González y Francisco Fortuna, y también del diputado kirchnerista Martin Gill.

El instituto fue creado por el Hospital Privado y cuenta con autorización provisoria de parte del Poder Ejecutivo Nacional (Decreto 1.640 del 2012).

Como se sabe, contará en su primer año con 55 estudiantes. Sin embargo, tal como lo señala el portal Infonegocios, la facultad pretende abarcar 300 estudiosos.

Y aquí viene el negoción: el arancel es de 3.500 pesos… ¡mensuales! Es decir, esperan superar una acumulación de un millón de pesos por mes.

Por si fuera poco, se trata de la formación de futuros profesionales cuya labor no será aplicada en los hospitales públicos, sino para formar parte del plantel de las entidades privadas. Tal como lo señala el director del instituto, Luis Amuchástegui, en distintos medios de comunicación, la nueva facultad pretende ser el “semillero” del propio Hospital Privado.

Además, el Hospital Privado también maneja otra entidad de lucro llamado Inbro, empresa de seguros médicos. “Estimamos que la rentabilidad proveniente de este negocio se podría triplicar en los próximos dos años y medio”, detalló Pablo Paltrinieri a InfoNegocios. Para lograr semejante benefició, el hospital firmó un convenio con el CGSC, una multinacional que lucra con ésta clase de seguros.

Sin duda alguna, este gran negociado no podía forjarse sin la ayuda de la actual Ley de Educación Superior, promulgada en el menemismo. Esto va en consonancia con la aplicación del cupo en la Facultad de Medicina en la UNC, una carrera saturada de posgrados, que restringen los contenidos a los estudiantes.

El país todavía espera (¿espera?) un debate serio para cambiarla. Pero parece que los funcionarios provinciales y los diputados nacionales no tienen tiempo para debatirlo, ya que tienen que inaugurar nuevas empresas.

¿POR QUÉ REGRESA JACK BAUER?

Por Lea Ross (@LeandroRoss). Artículo publicado en Acceso Global.

¿Por qué regresa Jack Bauer?

La serie 24 ha sido el producto televisivo que mejor reflejó las vicisitudes y delirios dentro del consciente colectivo estadounidense. Las parábolas argumentales que ha tenido la tira en estas ocho temporadas han sido un reflejo de los vericuetos que ha emprendido el país del Tío Sam frente a un mundo globalmente cambiante. Y su prometida nueva temporada no sería la excepción.

24: Live Another Day Trailer

La cadena FOX ya fijó para el 5 de mayo el regreso de las aventuras de Jack Bauer, luego de ocho temporadas que concluyeron en 2010. La novedad es que ahora transcurrirá en la ciudad de Londres, durante un encuentro entre funcionarios de distintas naciones para debatir sobre el uso o no de drones para fines bélicos. Claro que el personaje que encarna Kiefer Sutherland está lejos de ser aquel que integraba la agencia secreta gubernamental CTU (Counter Terrorist Unit), por la sencilla razón de que la misma ha sido disuelta. Sin mencionar que ahora es un prófugo de la justicia internacional.

El ascenso de George W. Bush fue el descenso de las Torres Gemelas. Por primera vez, el suelo norteamericano fue atacado por una cultura ajena a la occidental. El ataque fraternal del 11-S llevó al límite de la impostura de la otredad. Allí entra en juego, en el mundo de la ficción, Jack Bauer, un agente federal de alto riesgo, con el pre-concepto de salvar al primer candidato afro-descendiente a la presidencia contra un grupo terrorista. Desde entonces, Jack ha recurrido a distintos métodos de tortura, desde los más profesionales hasta los más caseros, para obtener todo tipo de información que pueda evitar un próximo atentado. “El esquema argumental de 24 es una obra maestra del chantaje”, señala José Pablo Feinmann en su libro Filosofía política y poder mediático (2013). “El esquema-chantaje es devastador. Los guionistas son hábiles. Nada mejor para justificar la tortura de un hombre si con ella se salva a millones”.

Crédito Imagen: FOX

Por desgracia, para Jack, el protagonista de la serie es el héroe maldito: perdió a su esposa, tuvo que asesinar a sus propios amigos y acribilló a personas por encima de la ley. Sus decisiones, legítimas o no, lo convirtieron en un prófugo de la justicia de su tierra y también de otros países. Los tiempos han cambiado para Jack.

La caída de Bush hijo fue sacudida por la corrupción financiera, a partir del crack del Lehman Brothers, y la revelación de la cárcel de Guantánamo, en donde el propio presidente reconoció que se cometían atentados a losderechos humanos. El horror y la traición no necesitaban llegar de algún lugar extranjero. Se podían encontrar aquí, en la tierra del sueño americano.

Es así que Hollywood dejó de realizar filmes en donde el enemigo era un ser externo (terrorista). Ahora, el enemigo estaba adentro. El ejemplo más fresco es la última película del Capitán América, que todavía está en los cines. Incluso en una de las últimas temporadas de 24, el enemigo principal resultó ser el propio presidente de los EE.UU.

De hecho, La noche más oscura (Zero Dark Thirty, 2012), filme que reconstruye el operativo militar secreto que mató a Osama Bin Laden, refleja el cambio de táctica que realizó el personal de la CIA entre la gestión de Bush y la de Obama, luego de que la tortura fuera mal vista luego de Guantánamo y por los abusos perpetrados por los soldados norteamericanos en Irak.

La ganadora del Oscar, 12 años de esclavitud (12 years a slave, 2013), más allá de su mirada “blanca” sobre los negros, revela en el fondo un cuestionamiento a la tortura como herramienta política.

Irónicamente, por más que sepa conceptos básicos sobre el hackeo, Jack Bauer se convirtió en un anciano atrapado en un mundo moderno. La hiper-globalización llegó a un punto tal que lo ha superado, en un futuro donde se depara un posible quiebre al homo-dominio norteamericano y su posible reemplazo por los integrantes del BRICS.

Entonces, ¿por qué regresa Jack Bauer? Tal vez por el temor nortemericano de jamás recuperar una nueva década de oro. Solo el temor a un posible destino final para la potencia norteamericana podría darle la posibilidad de cargar una 9 milímetros y salvar nuevamente al presidente de un posible atentado o complot. El lugar de destino: Londres.

Corincor SA, a Finanzas

La empresa creada en 2000 por el Gobierno de la Provincia, para la venta de bienes provinciales, fue disuelta hace una semana. Ahora, todas sus funciones estarán a cargo del Ministerio de Finanzas.

La Corporación Inmobiliaria Córdoba Sociedad Anónima había sido creada bajo el contexto del “menemismo tardío”, a penas asumiera De la Sota como gobernador. Estuvo a cargo de las polémicas ventas del Patio Olmos al Grupo Irsa y el ex-batallón 141 para el grupo empresarial de Eurnekian. También se encargó de la venta de los espacios que ocupaban las comisarían durante la gestión de Schiaretti. Llegó a mover centenares de millones de pesos.

Debido al ajustado presupuesto que le depara a la provincia para éste año, se optó por la absorción de la entidad autártica a manos del ministerio que está a cargo de Ángel Eletorre.

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EEHHH, ¿Y LA PUERTA GIRATORIA? ¿DONDE ESTÁ LA PUERTA GIRATORIA?

Foto: EEHHH, ¿Y LA PUERTA GIRATORIA? ¿DONDE ESTÁ LA PUERTA GIRATORIA?</p>
<p>Un fuerte argumento que se tiene a la hora de defender los linchamientos es la supuesta falta de procesamiento penal a los llamados "malvivientes" de nuestra sociedad. En teoría, así como los "negros" son detenidos en un instante, al otro día terminan siendo liberados.</p>
<p>Curiosamente, Adolfo Ruiz publicó en la edición especial de la revista Umbrales (marzo de 2014) una tabla donde muestra la sobre-población que hay en las cárceles cordobesas, a partir de datos brindados por el informe anual del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos).</p>
<p>El hacinamiento de nuestra provincia supera 9 veces la media nacional: aloja 6.307 presos en celdas donde solo pueden vivir 5.531. El 51% de los presos no tienen condena y esperan su sentencia tras las rejas. </p>
<p>En el 2012, se duplicó la tasa de crecimiento de la población penitenciara: del 8% al 14%. Hablamos del año en que prácticamente arrancó la nueva gestión de De la Sota.</p>
<p>Para que los presos puedan conocer la puerta giratoria deberían preguntárselo a Jorge Petrone.” width=”503″ height=”243″ /></p></div>
<div class=Un fuerte argumento que se tiene a la hora de defender los linchamientos es la supuesta falta de procesamiento penal a los llamados “malvivientes” de nuestra sociedad. En teoría, así como los “negros” son detenidos en un instante, al otro día terminan siendo liberados. Curiosamente, Adolfo Ruiz publicó en la edición especial de la revista Umbrales (marzo de 2014) una tabla donde muestra la sobre-población que hay en las cárceles cordobesas, a partir de datos brindados por el informe anual del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos). El hacinamiento de nuestra provincia supera 9 veces la media nacional: aloja 6.307 presos en celdas donde solo pueden vivir 5.531. El 51% de los presos no tienen condena y esperan su sentencia tras las rejas. En el 2012, se duplicó la tasa de crecimiento de la población penitenciara: del 8% al 14%. Hablamos del año en que prácticamente arrancó la nueva gestión de De la Sota. Para que los presos puedan conocer la puerta giratoria deberían preguntárselo a Jorge Petrone.

El pichuelo y el alcón (1930 – 2014)

El pichuelo solía tocar las cuerdas de la vigüela del gaucho. Pero también tenía su bravura al desenvainar la espada del santo.

Pichuelo que has de correr por los escenarios y volar por las cabezas de las almas.

Saltar por encima de los muros, histrionismo incandescente.

Picoteaba los escritos de Walsh y Cortázar.

A lo sumo un Shakespeare.

El pichón alcanzó a todos, incluso la muerte. El pichón ya conoció la muerte. Y desde entonces, conoció a su propio alcón, aquel que llevamos todos adentro.

Informe especial: #NarcoPoliticaCba

Informe especial sobre el destape del negocio de las drogas ilegales con el gobierno delasotista. Realizado por el programa En El Ojo de la Tormenta, de FM Zumba la Turba. (24:40 min.)

spacerspacer1377493_10202138457599881_97097358_nLuego del escándalo de los narcopolicías, el último informe del programa ADN reveló las conexiones directas con los principales narcos de la ciudad con funcionarios públicos.

Nota a Adolfo Ruiz, primer periodista que fue contactado por el “colaborador” Juan Viarnes, audios de De la Sota y Sebastián García Díaz. Además, nota de cierre con el investigador rosarino Carlos Del Frade.

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