Números insoportables

¡Odio las noticias que hablan sobre los resultados de una encuesta! Sobretodo si son encuestas relacionados con la política. A ver si nos entendemos: no hay nada más indeciso, y escueto, que los resultados de una encuesta. Los números estadísticos no se quedan sentados por un tiempito. No. Se movilizan. Cambian constantemente. Se quedan quietos sólo en el ahora. Pero en el después, ya es otra historia. Porque los números estadísticos son indecisos. Y en el peor de los casos tienen Alzheimer.

Digo esto por el título principal que puso Miradas al Sur el domingo pasado. Miren: al comienzo, cuando empezaba a leerlo, me parecía un semanario muy interesante, particularmente sobre la investigación relacionada con la empresa de marketing “La Ese” (http://sur.elargentino.com/blogs/eduardo-blaustein/mercenarios-de-finisimos-modales). Pero lo que le criticaba era que le diera tanto espacio a los resultados de las encuestas (“La imagen de la Presidenta va en aumento”, por ejemplo). Pero ahora, publicaron como lo más importante de la semana un estudio realizado por el periódico sobre los datos estadísticos de consulta. “El Teorema de Magnetto” le dicen. Y hacen un boludeo aritmético, que finaliza con que por cada punto de circulación que pierda Clarín, equivale un punto más popularidad para los Kirchner. ¡Fah! Tiembla Tales de Mileto.

Para colmo, no se puede fiar de una consultora. Las elecciones del 2009 son el caso más paradigmático. Todos dijeron, según los números, que iban a ganar los K. “¡Qué K-gada!”, se dijeron. Ganó Alica, alicate. Sólo la embocó Poliarquía. Leí una frase, que no sé quien lo dijo, pero que me parecía un tanto acertada: “La estadística es la ciencia por la cual las mentiras se tornan cuadradas”.

Falta un año para que votemos al próximo presidente. Y durante ese año, va a haber dos cosas que nos van a romper las pelotas. Una, son las campañas. La otra, son las encuestas (que algunas de esas funcionan como campañas). Y esperemos que, de alguna manera, se aflojen un poco con lo segundo (con lo primero ni hablar, si ya empezaron). Yo me acuerdo que, el año pasado, La Nación titulaba los resultados de Poliarquía durante la última semana de campaña. Parecía que estaban tan desesperados que ya nos tiraban en la cara de que De Narváez había que votarlo porque ya tenía los votos asegurados, aunque sea un puntito. O sea, OK, Poliarquía tenía razón. Pero eso no lo hace profesional de parte del diario.

Esperemos que aflojemos con la manía. Las estadísticas encuadran las mentiras. Pero al que los lee, quizás no tanto. ¿O sí?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s