Elecciones 2013: El sentido del mañana

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Por Lea Ross (@LeandroRoss).

¿Cuál será el sentido de salir a votar mañana? ¿En un domingo como el que se viene mañana? ¿Para salir a cumplir nuestras obligaciones y derechos civiles? ¿Para apuntalar una cierta dirección que debe tener uno de los tres poderes que nos representa? ¿Cuál será el sentido?

Será debatible conocer ese sentido. Pero más aun sabiendo que ese “sentido” no parece coincidir con aquel “sentido” que pertenece a las elecciones de octubre. Porque la realidad concreta es que las PASO no es más que una incentivación a lo que llamaríamos como la “marketinización” de la política. ¿Por qué? Porque su utilidad, en cuanto a resultados que conoceremos el lunes, tiene un uso más estadístico (abstracto) que de concreción (material).

La creación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias se sustentaba bajo el lema de una mayor democratización para el país. Democratización que sólo se logró mediante la distribución cuantitativa en los espacios de radiodifusión para los spots, mediante abonos o aranceles cero. Pero esa bandera izada por los profetas, terminó levantando otra cosa.

El Frente para la Victoria, inventora de las PASO, sólo realiza internas en seis provincias, ya sea por cuestiones de entrecruces caprichosos o por batallas de egos. Sin embargo, no pasa así en las provincias más concentradas como Córdoba y Buenos Aires, tanto provincia como capital. En el caso de nuestra provincia, el kirchnerismo tiene una cierta particularidad a la hora de abarcar todas sus ramas. Su lista se conformó mediante figuras emblemáticas de las instituciones académicas y de organizaciones sociales. Sin embargo, en la lista de suplentes, se arraiga aquellas figuras con raíces delasotistas. De este modo, si Carolina Scotto asume un cargo y no asiste a una sesión, la reemplaza Eduardo Accastello. Si Martín Gill consigue uno propio y no puede ejercer su cargo, lo reemplaza Carmen Nebreda. Es como dice Emanuel Rodríguez, la lista del FPV en Córdoba es como un kilo de helado, pedido por delivery, para una fiesta de mil personas: no alcanza para todos y se nota que el gusto lo eligió el que levantó el tubo del teléfono.

Tampoco hay internas en lo que se denomina el Frente Progresista Cívico Social. Y convengamos que la figura de Luis Juez abarca más que una fiesta a lo grande. Detrás del senador nacional verborrágico, se acapara personajes de todo tipo. Especialistas que trabajaron para la Fundación Mediterránea, como así también integrantes del estalinismo. “Progres” con cierto peso católico, hasta jóvenes de la izquierda trotskista. Según la lógica de la lista, todo eso se logra un equilibrio y, mediante maravilla matemática, se compensa con un frente progresista.

Luciana Etchevarría, una de las candidatas de dicho frente y militante del MST, señaló en los medios que ésta lista otorga la oportunidad de ofrecer un espacio a caras nuevas, en lugar de las viejas caras de siempre. Y eso incluyó a la izqueirda tradicional, en relación a que siempre aparecen los mismos candidatos una y otra vez. Liliana Olivero, que encabeza la lista del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, señaló que el sistema rotativo que tiene dicho frente, para la banca que se resguarda en la legislatura, demuestra que el FIT tiene un compromiso democratizador. Sin embargo, el FIT ha apuntalado sus dardos contra las PASO, y con justa razón, a la cuestión proscriptiva de que aquellos que no lleguen al famoso 1,5%, no podrán candidatearse. Jorge Altamira había expresado un atinado argumento: Proyecto Sur quedó fuera de las elecciones a presidente en 2011. ¡Y sin embargo, mantienen una banca en el Poder Legislativo! ¿Cómo puede un partido tener espacio en la cámara de diputados y no permitirle participar para la presidencia?

Sin embargo, el periodista Bruno Bimbi señaló una cuestión sobre las elecciones porteñas, pero que también se puede aplicar en Córdoba: “Si la izquierda hubiese hecho internas, habría votado mucha más gente que la que los va a votar el domingo y quizás hasta hubiesen tenido sus debates en televisión, que les habrían dado visibilidad. ¿No lo pensaron? ¿No les importó? Que se jodan por sectarios y personalistas”. En realidad, con respecto a sectarismos, hay que tener en cuenta que hay una tercera fuerza de izquierda que participa que es el Nuevo MAS, partido trotskista que, inentendiblemente, se candidatea en forma separada al FIT.

Lo más increíble es que en Córdoba sólo hay internas para los partidos más recalcitrantes que hay en nuestra Docta. El Encuentro Vecinal, al mando del anti-abortista Aurelio García Ellorio, se divide en una supuesta interna de tres listas. Sin embargo, tal vez se trate de aquello que plantea Bimbi: un pequeño truco para sumar votos y así evitar la proscripción.

Y, por el otro lado, se encuentran el PJ y la UCR. El Partido Justicialista cordobés en disputa por el amigo-enemigo-amigo-enemigo de José Manuel De la Sota, Juan Schiaretti, como un modo de lograr el gran salto del cordobesismo a escala nacional. Mientras que por el otro lado, Martín Llaryora, otro con olor a soja, acompañado de su performance que no se diferencia en mucho con el delasotismo, salvo con una cierta presentación juvenil y con una actitud más calma con respecto a la disputa Nación-Provincia.

Parece que la verdadera disputa en internas, en carácter de proyectos contrapuestos, es el de la Unión Cívica Radical. Sin embargo, tanto Oscar Aguad como Miguel Abella poseen la pata más reaccionaria del partido. Incluso se asegura que Abella está a la derecha de Aguad. En los medios, Abella afirmó que la fertilización asistida “provoca (o sea, crea) la vida para después destruirla”. La diferencia de ambos candidatos se basa en una discrepancia protocolar con respecto a que el actual senador se postule con su propia re-re elección en el partido radical. Otra diferencia sería que Abella posee un discurso de proteccionismo extremo al campo, como único garante de lo que la derecha denomina el progreso. Mientras que Aguad, que también tiene un discurso pro-chacarero, pero que a la vez asegura que se necesita un cambio radical en la materia productiva del país. Además, Abella representaría la “nueva derecha”, mientras que Aguad se apiada de la prosapia, de mantener los familiares y apellidos en las listas. Curiosamente, a pesar de lo que digan los afiches, el hermano de Ramón Mestre, Diego Mestre, no es el segundo en la lista de Aguad. Es el tercero, la segunda es Soledad Carrizo.

Dante Rossi es la tercera figura que asegura ser el ala más “progre” del radicalismo. Quien les escribe ésta columna es más probable que en la urna vote al secretario de tránsito con ojos saltones, no por una coincidencia ideológica, sino más que nada como un pequeño freno a la candidatura del que fue el ex ministro de seguridad provincial y amigo del ex jefe de la D2 y hoy condenado a cadena perpetua, Carlos Yanicelli.

De todas maneras, obviando las internas, y pasando el limpio la proscripción, las PASO tiene un uso estratégico más para los que quieren representarnos que aquello que se limitan a ser representados. Los resultados del escrutinio servirán como un método eficaz a la hora de conseguir resultados de una encuesta confiable. Ese será su sentido central.

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