Sebastián García Díaz y Pablo Rossi planean la revolución

El dirigente centro-derechista escribió una propuesta para resolver la crisis educacional, publicada en LaVoz.com. Asegura que el locutor de Cadena 3 también comparte las ideas que se formulan en su nota.  El texto, que transcribiremos a continuación, bajo el título de “Una propuesta revolucionaria”, le echa la culpa a las ideologías y propone una suerte de tercerización a la educación.

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La educación en Argentina no va nada bien. Basta ver las comparaciones en el rendimiento de nuestros estudiantes con los de otros países. Más dramática es la poca capacidad de contención que tiene, sobre todo, en el nivel secundario. Casi la mitad de los alumnos abandonan durante la adolescencia. Así se conforma esa inmensa masa de jóvenes “ni-ni”, que no estudian ni trabajan.

El deterioro no es nuevo sino que arrastra décadas. Y no se trata sólo de un problema de recursos, ya que en los últimos años ha recibido un presupuesto mejorado en varios puntos del producto interno bruto (PIB).

Los especialistas hacen foco en tres enormes desafíos: los docentes no tienen el nivel de preparación adecuado para educar a las nuevas generaciones, más allá de su buena voluntad; los contenidos y la metodología han quedado obsoletos, y el colegio –como institución– es mal utilizado para contrarrestar los impactos sociales de la desintegración social y familiar, la violencia, la desnutrición y el consumo de sustancias.

Como me dijo una maestra de un barrio marginal: “De aquí se fueron todos y dejaron al colegio (y al cura y al pastor) en el medio de esta realidad para que se las arreglen solos”.

¿Progresistas?

Sin intención de hacer una “cacería de brujas”, es necesario subrayar que la educación pública argentina viene siendo planificada, conducida y gestionada por dirigentes y técnicos que podríamos enrolar en el espectro ideológico de la centroizquierda.

Ellos mismos se autotitulan “progresistas”, pero su fórmula ha sido producir la transformación social a través de un esquema centralizado por el Estado y gestionado por grandes burocracias.

Todos los gobiernos nacionales, desde Raúl Alfonsín a Cristina Fernández, los provinciales (incluso los municipales) negociaron políticamente la cartera de Educación con estos sectores. Y bajo la influencia de esas ideologías, se han probado una y mil variantes de reformas, como si fuera un laboratorio de humanos.

El fracaso está a la vista. Las últimas incursiones de La Cámpora en escuelas y jardines o los libros obscenos que envía el Ministerio de Educación de la Nación a las escuelas son epílogos grotescos de esta “militancia educativa” llevada a su extremo.

¿Debemos poner entonces a la educación pública en las manos de la centroderecha? Eso sería un error igual de funesto que el que hemos cometido en estas tres décadas.

La propuesta revolucionaria es que apostemos, como sociedad, a una educación que supere sus enormes falencias, no a través de una gestión estatal centralizada, sino al calor de la diversidad que produce la intromisión de la sociedad civil, la iniciativa privada y comunitaria y la decisión de los padres en este ámbito que hoy los repele.

Hablo de permitir que un porcentaje importante de las escuelas públicas de gestión estatal pasen a ser inspiradas y dirigidas por actores sociales, instituciones civiles o religiosas, cooperadoras de padres o emprendedores. Cada uno le dará su impronta, respetando –por supuesto– un núcleo básico de contenidos universales y mecanismos que garanticen la calidad educativa.

Círculo virtuoso

El principio de subsidiariedad aplicado al ámbito de la educación pública puede producir un verdadero círculo virtuoso, de abajo hacia arriba. Los fondos seguirían siendo aportados por el Estado en su totalidad, como ahora, pero su administración sería más eficiente, pues estaría en el nivel donde deben tomarse las decisiones y sujeta a resultados.

La “revolución” se completaría promoviendo que los padres que envían a sus hijos a escuelas públicas también puedan elegir la institución que mejor los interprete. Que incluso puedan premiar o castigar el desempeño de la escuela moviendo sus chicos si no están conformes. Dado que ahora el boleto educativo gratuito permite que los niños se movilicen sin costo hacia cualquier escuela, podríamos avanzar sin problema en este sentido.

Imaginemos un sistema educativo plural y diverso; con algunos colegios públicos preparados para enseñar religiones y otros que no; unos que se inclinen por la música; otros por el deporte; con una rápida salida laboral; aquellos que planteen educación mixta y los que no; los que ofrezcan educación “militar” o se adapten a su medio rural; los que propongan muchas actividades extracurriculares: inglés, portugués, ajedrez, artesanías o tornería…

¡Qué shock de vitalidad para nuestra educación hoy tan anquilosada! Derribar esa muralla que tanta desigualdad produce entre la educación pública y la privada. Y dejar que la gente sea la protagonista, y no el funcionario de turno. ¿Hay margen para debatir estas ideas en una sociedad tan “estatizada”? Al menos pensémoslo para las escuelas públicas por inaugurar hacia el futuro.

Frías agudizó la crisis de seguridad

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Por Dante Leguizamón (@DanteLeguizamon).

Acabo de escuchar al jefe de Policía de Córdoba, Ramón Frías, en el sepelio del oficial principal Juan Alós. En tono marcial Frías afirmó: “Hieren más las falsas acusaciones que las balas”. Realmente estoy estupefacto. Repito. Dijo esto: “Hieren más las falsas acusaciones que las balas”. Inmediatamente después de escucharlo me puse a pensar en el cuñado de Ramón Frías (Rodrigo Gallardo, también policía) que mató a un chico de 12 años a comienzos de este año con su arma reglamentaria. ¿Qué habrán pensado los padres de Andrés Fuentes al escuchar esa frase? La duda sobre esa muerte es si fue un asesinato intencional o si fue un accidente. Está claro que el cuñado de Frías –que entró a la Policía “palanqueado” por el jefe– mató a Fuentes. ¿Qué le parece a usted señor Frías? ¿Por qué no le pregunta a los padres de Andrés –a quién usted conoce bien y no les atiende el teléfono desde que su cuñado mató a su hijo– si hieren más las palabras que las balas?

Estoy muy dolido por lo que pasó con Juan Alós, que es uno de los policías “nombrados” como parte de una supuesta organización ilegal vinculada a la droga. Conozco a muchos policías y muchos me han dicho que se trataba de una de las grandes promesas de la Policía. Dicen que era admirado por sus compañeros y recomendado por sus jefes. Dicen que fue el que más duro sintió el golpe tras las acusaciones por presuntas irregularidades en Drogas Peligrosas.

El informe televisivo que vimos hace unos días alcanzó para instalar una sospecha. Fue un informe bien hecho y contundente, pero el público y principalmente los periodistas debemos entender que sospecha no es igual a culpa y que en el estado de derecho todo el mundo es inocente hasta que se pruebe lo contrario. Esto incluye a Alós, a Rafael Sosa y también al cuñado de Frías. Ahora lo que nos corresponde es esperar a que sea la Justicia la que determine cuánto es cierto de lo que se dijo y publicó.

En el mismo sentido creo que debemos preguntarnos quién mató a Juan Alós aún cuando las pruebas muestren que efectivamente se trató de un suicidio. ¿Quién te llevó a la muerte Juan? ¿La mafia? ¿Un jefe que te impulsó por ese camino? ¿Tu propia ambición? ¿Una acusación falsa? ¿Alguien que no investigó lo suficiente antes de divulgar tu nombre? ¿La vergüenza? ¿Una conjunción de todas esas cosas?

El discurso del Jefe de Policía para despedir a Alós no respondió al pedido de Juan de limpiar su nombre. Frías no quiere limpiar a Juan, busca protegerse él mismo y por eso redobló la apuesta tratando de enfrentar a “la familia policial” con la sociedad. Si el jefe de Policía asegura en público–ante 200 policías armados–  que todas las sospechas son falsas ¿Cómo podemos confiar en que la Policía sospechada va a investigar hasta las últimas consecuencias lo ocurrido? Si Alós es inocente lo único que va a limpiar su nombre es la verdad.

La actual conducción de la Policía de Córdoba está en una crisis terminal. La gestión seguridad De la Sota–Paredes–Frías nos ha llevado a esta situación. Más temprano que tarde llegará una limpieza general y empieza a preocuparme otra cosa: ¿Qué va a hacer toda esa mano de obra –ahora resentida con la sociedad– si es que el día de mañana pasa a estar desocupada?

Carli Jimenez: “Los que putean el cuarteto son los que celebran los MTV”

Publicaremos, a continuación, la replica que realizó el artista Carli Jiménez en las redes sociales. Se refiere al video en YouTube, donde su padre, La Mona Jiménez, realizó un baile provocador con una chica en un escenario y que generó polémica en los medios.

Foto Gentileza ECOS Córdoba.

Foto Gentileza ECOS Córdoba.

Bueno… Como todos están como locos por un video que sale mi viejo, bailando en la Sociedad Belgrano con una chica, me hablan de la bajeza, de que es una deshonra después de haber sido denominado patrimonio cultural por el Consejo Deliberante, que la Cultura dónde está… y no se qué más; respondo por acá, todos los “inbox” que me mandan preguntándome qué opinión tengo al respecto.

No reconocer el baile como un espacio cultural (donde la danza, las señas y sus códigos en general tienen y reflejan la esencia del sentimiento cordobés popular) es claramente ser un ciego. Dicho esto, y hablando sobre cultura popular, invito a prender la televisión en cualquier programa antes de las 22hs. y su protección de menores, para darse cuenta que el sexo, la provocación y la explicitud de cuerpos desnudos son de una frecuencia y una habitualidad que no nos sorprende en lo más mínimo, ya que de hecho estamos acostumbrados a ello.

Vas a un boliche y te encontrás con un show de streep que te lo ponen a la fuerza cual despedida de solteros.

Entonces, entendiendo que la provocación, la sensualidad y el sexo conviven en nuestra sociedad todo el tiempo exhibido de diferentes formas, el tema de fondo acá es quiénes tienen permitido este tipo de exhibiciones y quiénes no.

El ser más crítico del cuarteto y de la cultura autóctona cordobesa (que no es un yankee ni un inglés, es otro cordobés) se quemó las yemas de los dedos, publicando puteadas de todo tipo, insultando al negro de mierda éste, que no es cultura eso, etc… etc… Los mismos dedos que festejan y celebran la exhibición de dos chicas en bolas besándose en una entrega de premios de los MTV en Los Angeles.

Habla mucho de nosotros, como sociedad y personas, no querer ni cuidar nuestros referentes, y mirar todo lo que no es propio con mejores ojos.

Además de todo esto, convengamos de que la energía que se maneja en un baile, involucrando a todos sus protagonistas, es bastante. Y aún cuando se provocan desmanes a veces difícil de parar por la cantidad de gente.

Ante eso provocar un baile sensual, para desviar los ojos y la atención en un conflicto entre patotas, me parece una idea brillante y de muy buen gusto.

Acerca del anuncio presidencial sobre el impuesto a las ganancias

Hoy por la tarde, la presidenta Cristina Fernández anunció que, a partir de 1ro. de septiembre,  el piso de dicho impuesto será de 15 mil pesos, tanto para los solteros como para los casados. El autor cordobés del libro El salario no es ganancia realizó la siguiente reflexión.

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Foto: Gentileza Cristina Fernandez de Kirchner Facebook.

Por Juan Pablo Ruiz (@juanpabloruizl). 

Al abrir la segunda reunión convocada por la Presidenta de la Nación con quienes, al decir de Cristina Fernández, son los titulares del poder, se anunció una esperada suba del mínimo no imponible, que requiere de un primer análisis, que será parcial pues no se conoce todavía la manera en que se va a implementar. 

Como apostilla señalo que la Presidenta de la Nación deja de referirse al salario de bolsillo y ahora se refiere a salario bruto. Con lo que hay que tomar el salario bruto que se toma en la actualidad para saber cuánto es efectivamente el ajuste del mínimo no imponible.

Otra cosa a determinar es cómo se tratara lo que se percibe como aguinaldo; si integra el salario bruto o no, o si se lo excluye del cálculo como se lo hizo los últimos semestres. Para despejar esas dudas más finas habrá que esperar la publicación del decreto en el boletín oficial y el proyecto de ley que se va a enviar al Congreso de la Nación. No obstante realizare unas primeras apreciaciones de lo bueno y lo malo del anuncio.

Lo bueno:

1. Implica la mayor suba del mínimo no imponible desde que Cristina Fernández es Presidenta de la Nación. Debemos tener en cuenta que con una inflación real de un 75% en los últimos tres años, el atraso en la actualización del mínimo era del 50,5%, pues se ajustó un 16.9 en enero y las exclusiones del aguinaldo representaron una actualización del 7,6%. Por ende, para aquellos que ganan en bruto 15.000 pesos mensuales, el ajuste anunciado retorna las cosas al año 2010, significando ello un reconocimiento importante.

2. Para quienes ganan entre 15.000 y 25.000 el ajuste será del 20%, que sumado a los ajustes ya mencionados implicaran una suba importante, aunque tendrán un atraso inflacionario no reconocido en el MNI de los últimos tres años de aproximado del 30,5%.

3. Para quienes trabajan en la Patagonia el ajuste del MNI será del 30%, que aunque insuficiente implica un reconocimiento de que los costos de vida de la Patagonia son más altos, y por ello el impuesto debe reconocer dicha diferencia.

Lo malo:

1. No se tocan las escalas del Art. 90. El Estado sigue sin mover las escalas que por ley se deben actualizar anualmente. El retraso en las mismas es de 13 años, siendo el atraso mayor a un 500%. La consecuencia de ello es que muchos trabajadores seguirán pagando alícuotas demasiadas altas, que son desproporcionadas con respecto a lo que pagan las empresas. 

2. No se incorpora un deducción especial por zona desfavorable, que afecta sobre todo a los trabajadores de la Patagonia, que ganan nominalmente más, y que tienen un costo de vida nominalmente más alto, provocando esto que el impuesto los afecte de manera agravada.

3. No se discute quien debe aplicar la ley para que exista un sistema de actualización automática del MNI y las escalas del impuesto a las ganancias. La determinación del impuesto sigue siendo un favor presidencial y no algo que surja del cumplimiento de la ley. Tiene más que ver con un modelo tributario medieval que con uno que surja del principio del legalidad.

4. No se discute el sistema tributario argentino, que ejerce una presión tributaria muy alta sobre la masa salarial (los trabajadores) y más liviana sobre la tasa de ganancia del capital (las empresas) y las grandes fortunas (bienes personales). 

Como cierre de estas primeras reflexiones hay que hacer una valoración política del anuncio: En primer lugar es un reconocimiento a la demanda realizada por los trabajadores y trabajadoras, y por las centrales sindicales. El reclamo sindical demostró que el impuesto a las ganancias sobre los salarios es parte de la Argentina real y no de la Argentina virtual como lo señalaban los relatores políticos del gobierno. Sin la movilización de los trabajadores, muchas veces ejerciendo presión sobre dirigentes sindicales oficialistas, estos reclamos no hubieran sido escuchados, por lo que el mismo es un triunfo de dichas movilizaciones más que un favor gubernamental.

En segundo lugar, al no ser un anuncio que establezca un sistema de actualización automática del MNI y al no tocarse las escalas, el reclamo sigue vigente, aunque con una presión menor, para el futuro. Todavía no se ha resuelto la manera en que se les reconocerá a los trabajadores el ajuste por inflación en la determinación de este impuesto.

En tercer lugar, parece ser un anuncio con reminiscencias electorales, pero desde mi punto de vista, es primordialmente consecuencia de las elecciones pasadas más que un anuncio de cara a las elecciones de octubre.

Por último, aunque el anuncio presidencial es importante, lamentablemente el gobierno no se muestra dispuesto a discutir el sistema tributario argentino, donde el 10% de la población más rica se lleva el 37% del PBI y tiene una presión tributaria menor que el que soportan los trabajadores; O donde el IVA esta entre los más altos del mundo e incluye a los alimentos de primera necesidad, algo que por ejemplo en Brasil no sucede. 

El juicio por abusos cometidos en la Casa del Niño

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Por Juan Pablo Ruiz (*).

Después de dos audiencias postergadas, finalmente hoy se inicio el juicio de los primeros casos que llevaron a la superficie lo que realmente sucedía en la Casa del Niño del Padre Aguilera.

Cabe mencionar que según lo reconocieron funcionarias de la SENAF son más de 20 las victimas de abusos sexuales en la institución mencionada; todos niños y niñas institucionalizados, que habían sido declarados judicialmente en situación de vulnerabilidad.

A medida que los Jueces de Menores institucionalizaban a los niños y niñas, la institución recibía cuantiosos fondos del gobierno provincial, de gobiernos municipales y de empresas privadas. Paralelamente eran hacinados en casas precarias, al cuidado de personas no capacitadas profesionalmente que trabajaban a cambio de comida y vestimenta, sin control de ningún tipo y a merced de malos tratos físicos y abusos sexuales.

Entre los testimonios que se dieron lugar en la audiencia me impactó significativamente el brindado por la psicóloga de una de las victimas. Ella relato que la niña en cuestión era considerada con “deficiencia mental” por la autoridades de la institución, pero que una vez que salió de la misma se incorporó normalmente a la escuela y mejoró su dicción. Según el testimonio mencionado y utilizando un raro mecanismo de defensa, la niña confeso que“se hacia la pava”, porque de esa manera la trataban mejor en ese lugar. Me cuesta imaginar el sufrimiento que esta niña pasó para optar de manera inconsciente por esa “solución”.

Entre las cosas narradas en la audiencia se contó que los hermanos eran separados, los padres biológicos solo podían ver a sus hijos el segundo domingo de cada mes provocando el consiguiente debilitamiento de los lazos familiares. 

Según narran los niños y niñas ni siquiera se les festejaba su cumpleaños; todo ante la ausencia de controles por parte de los Jueces de Menores que habían ordenado el alojamiento en dicha institución.

En ese marco de promiscuidad, de falta de controles y de pocos recursos materiales y humanos es donde acontecieron los abusos sexuales que hoy llegaron a un juicio, pero que solo son la punta de un iceberg que nuestra sociedad no quiere ver.

Entre las emociones que se amontonan en este juicio se hacen presentes la bronca y la pena. Da mucha bronca que ni el Defensor del Niño, ni el Defensor del Pueblo hayan colaborado con los niños y las familias victimas; y más bronca da que el gobierno provincial quiera “ordenar” la Casa del Niño para volver a poner en marcha el mecanismo perverso que componen Jueces de Menores, la institución y el mencionado gobierno provincial.

También da mucha pena que, con excepción de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos-Córdoba, ningún organismo de Derechos Humanos de Córdoba se haya acercado a las victimas ni a sus familias. Siendo además preocupante la ausencia de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación o de la Universidad Nacional de Córdoba.

Lo único que queda claro es que aquellos niños que cuentan con contención afectiva se animan a hablar sobre la pesadilla que vivieron, y de allí es responsabilidad de los adultos hacer la denuncia para que los hechos sean investigados por las Fiscalías.

Para que eso suceda hay que sacar a los niños y niñas de la custodia de las personas que componen esa institución, porque nunca colaboraron con la investigación y jamás hicieron una denuncia.

No hay que perder de vista que la mayoría de estos niños y niñas provienen de hogares muy humildes, y que una vez que fueron institucionalizados carecen del afecto indispensable para poder desarrollarse en marcos de normalidad, y que sin apoyo y compromiso de quienes queremos una sociedad mejor no podrán salir de dicha situación.

Siempre anhelé que en nuestro país no haya niños y niñas en la calle o abandonados, pero al ver el entramado de intereses que hacen de la necesidad de los pequeños un negocio pienso que el anhelo se hace cada vez mas lejano. Ojala que este juicio y la solidaridad que despierte sean un comienzo para que esto cambie.

(*) Abogado y autor del libro El Salario no es Ganancia.

Córdoba, la ¿qué?

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Mario Pereyra y Héctor Baldassi.

Por Pablo Candi.

Los resultados de las últimas elecciones evidencian que de aquella Córdoba del “Cordobazo” no queda nada. La élite del poder financiero que gobernaba en esos momentos a través de una dictadura militar comprendió que el enemigo de su status quo, de su poder, de sus privilegios, eran la educación, la participación de los sectores consientes de la sociedad concentrados en las universidades y la peligrosa unión con los trabajadores y los gremios que los nucleaban. 

Sistemáticamente se apuntó a debilitar los gremios, tentando a sus cúpulas políticas con dinero y cargos públicos. A su vez, la Universidad recibió abruptos recortes presupuestales, que dieron como resultado sueldos miserables a docentes e investigadores, deterioro total de la infraestructura y una fuerte intervención política justamente para despolitizar la universidad. Los niveles educativos en todas sus áreas cayeron estrepitosamente. Las nuevas generaciones de estudiantes ingresaban a las universidades del país con un nivel muy pobre de educación primaria y secundaria y se encontraban con una universidad apática, fragmentada, aislada, sin presencia ni contacto ninguno con los diferentes sectores sociales.

También se apuntó a quitarle pasión a la militancia política. Los partidos mayoritarios fueron tomados por una clase política que los fue vaciando de contenido y eliminando toda democracia dentro de ellos. Traicionando las propias doctrinas y la historia de cada uno de esos partidos, los contrastes entre los antiguos adversarios se fueron suavizando hasta llegar a hoy, donde entre la otrora Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista, no hay diferencias fundamentales.  

En nada se parece Juan Schiaretti, José Manuel De la Sota o Blanquita Rossi a Juan Domingo Perón o Eva Duarte de Perón. No hay ni un gesto, ni una idea, ni siquiera una frase de Leandro Além, Arturo Illia o Amadeo Sabattini en Oscar Aguad o Ramón Javier Mestre. Del socialismo de Alfredo Palacios no queda ni el nombre, no hay nada de progresistas en los que hoy se dicen progresistas, y las uniones entre partidos no son por similitud de ideas sino por meras conveniencias circunstanciales.

El viejo Partido Conservador de Córdoba no desapareció, solo se adaptó a los nuevos tiempos. El fraude que caracterizaba sus triunfos electorales ahora se realiza dentro de los partidos mayoritarios, que funcionan autoritariamente, decidiendo a los candidatos a dedo. Si no hay democracia dentro de los partidos ¿cómo van a ser democráticos esos partidos cuando legislan o gobiernan? El Partido Conservador, que se llamaba así por “conservar” justamente que el rico sea cada vez más rico y el pobre cada vez más pobre, lo sigue haciendo pero interviniendo los dos partidos mayoritarios, turnándose en el poder en un cambio que nada cambia. ´

Córdoba ya no es más La Docta, es definitivamente la burra, pero no es casual, es el resultado de una estrategia pergeñada para evitar más “cordobazos”, para garantizar el triunfo indefinido del Partido Conservador, ese que conserva desde siempre los privilegios, las diferencias sociales, las desigualdades, la injusticia.

La Universidad Nacional de Córdoba renació con Carolina Scotto pero no consiguió o nunca quiso reformarse, y aquel revolucionario Manifiesto Liminar de 1918 sigue vigente hoy, el reclamo sigue sin cumplirse casi 100 años después. La Universidad continúa siendo elitista, continúa siendo solo para una clase social. Los excluidos de esa educación hoy le dan el voto a aquellos que invirtieron en su deseducación, la ignorancia da sus lamentables frutos. Una profesora, decana, rectora, consigue menos votos que un árbitro de fútbol, con la misma lógica con la que un chofer de colectivos gana más que un maestro.

Los medios de comunicación son la herramienta perfecta de esa inversión en deseducación. El periodismo títere, guiado por los mismos hilos con los que la élite financiera maneja a los gobernantes, viene manipulando sistemáticamente la opinión pública hace 40 años. Así consiguieron que no se vote ni partidos, ni ideas, ni propuestas o proyectos, sino solo caras. La cara del candidato que más sale por televisión triunfa. Esta perversa lógica llevó al empresario Francisco de Narváez o al humorista Miguel Del Sel a conseguir una desproporcionada cantidad de votos, fenómeno que se repetiría este pasado domingo en Córdoba con el tercer puesto logrado por el ex árbitro de fútbol Héctor Baldassi.

La realidad política de nuestra democracia desilusiona tanto, que a pesar de la obligatoriedad de votar y de las amenazas con multas, se vota cada vez menos. No es la primera elección donde el porcentaje de ciudadanos que no vota es mayor al porcentaje del ganador final del sufragio. Es que si tu voto, sea a quien fuere, no cambia ni un poco la situación política y social ¿para qué tomarse la molestia?

Así queda expuesto por qué estamos como estamos. El camino para revertir esta realidad es exactamente el opuesto, y hay que comenzar a desandarlo con urgencia.

 

“¿Por qué cambié de opinión sobre la marihuana?”

El jueves pasado, el neurocirujano y columnista de la CNN, el Dr. Sanjay Gupta, escribió una columna en su blog, donde asegura su cambio de postura con respecto a los efectos del cannabis. Transcribiremos fragmentos de la misma. La nota completa se puede leer aquí.

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Dr. Sanjay Gupta.

(…)

He viajado alrededor del mundo para entrevistar a líderes médicos, expertos, productores y pacientes. Les hablé con franqueza, les hice preguntas difíciles. Lo que descubrí fue impresionante.

Tiempo antes de comenzar este proyecto, revisaba continuamente la literatura científica estadounidense acerca de la marihuana para uso medicinal y pensaba que no tenía nada de extraordinario. Hace cinco años era difícil defender el uso de la marihuana en la medicina después de leer estos documentos. Incluso en 2009 escribí sobre esto en un artículo para la revista TIME, titulado ” Por que votaría en contra a la marihuana”.

Pues bien, aquí estoy para disculparme.

Me disculpo porque no investigué lo suficiente, hasta ahora. No vi hacia adelante lo suficiente. No revisé los documentos de laboratorios pequeños en otros países cuyas investigaciones eran extraordinarias, y desdeñé a los ruidosos coros de pacientes legítimos cuyos síntomas mejoraron con el uso de cannabis.

(…) Creía erróneamente que la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos incluía a la marihuana como sustancia de lista 1 por bases científicas sólidas. (…)

No tenían la ciencia para sustentar este reclamo y ahora sé que, en lo que se refiere a la marihuana, ninguno de estos razonamientos son verdaderos. No tiene un alto potencial de abuso y existen aplicaciones médicas muy legítimas. De hecho, algunas veces la marihuana es lo único que sirve. Por ejemplo, está el caso de Charlotte Figi, a quien conocí en Colorado. Comenzó a sufrir convulsiones poco después de haber nacido. A los tres años, tenía 300 semanales, a pesar de tomar siete medicamentos distintos. La marihuana medicinal ha calmado su cerebro, las convulsiones se han limitado a 2 o 3 al mes.

He visto de primera mano a más pacientes como Charlotte, he pasado tiempo con ellos y me he dado cuenta que es una irresponsabilidad como comunidad médica el no proporcionarles los mejores cuidados que les podemos dar; estos cuidados incluirían a la marihuana.

Hemos sido terrible y sistemáticamente engañados durante 70 años en los Estados Unidos, y pido perdón por mi participación en esto.

(…)

El 14 de agosto de 1970, el Sub-Secretario de Salud, el Dr. Roger O. Egeberg, escribió una carta recomendando que la planta, marihuana, se clasificara como sustancia en la lista 1, (…) Egeberg había escogido cuidadosamente sus palabras:

“Debido a que existe un considerable vacío en nuestro conocimiento de la planta(…), nuestra recomendación es que la marihuana se mantenga en la lista 1 (…)”.

(…) Sin embargo, conforme continué con mi investigación, me di cuenta que Egeberg de hecho tenía disponibles importantes investigaciones, algunas de ellas con más de 25 años de antigüedad. (…)

En 1944 el alcalde de la ciudad de Nueva York, Fiorello LaGuardia, encargó a la New York Academy of Science (Academia de Ciencias de Nueva York) que realizara una investigación. Entre sus conclusiones: descubrieron que la marihuana no ocasionaba una adicción significativa en el sentido médico de la palabra. Tampoco encontraron evidencia de que la marihuana llevaba a la adicción de morfina, heroína o cocaína.

Sabemos que, aunque los cálculos varíen, la marihuana ocasiona dependencia en alrededor del 9 a 10% en los usuarios adultos. En comparación, la cocaína, una sustancia de lista 2, “con un potencial de abuso menor que las drogas de lista 2”, engancha a alrededor del 20% de aquellos que la utilizan. Alrededor del 25% de los usuarios de heroína se vuelven adictos.

La peor sustancia es el tabaco, del cual el número llega a casi 30% de fumadores, muchos de los cuales mueren por su adicción.

Existen claras evidencias que en algunas personas el uso de la marihuana puede ocasionar marzo-2011-022síntomas de abstinencia, entre ellos insomnio, ansiedad y náusea. Aún tomando en cuenta esto, es difícil argumentar que tiene un alto potencial de abuso. Los síntomas típicos de la adicción a la marihuana no se parecen a los de las otras drogas que he mencionado. He visto los síntomas de abstinencia del alcohol, y pueden ser una amenaza a la vida.

(…) La marihuana con usos medicinales no es algo nuevo, y la comunidad médica ha escrito sobre ella durante mucho tiempo. (…) La mayoría de estos documentos, sin embargo, se escribieron entre 1840 y 1930. Los documentos describieron el uso de la marihuana para tratar “la neuralgia, desórdenes convulsivos, emaciación”, entre otros.

(…)

Con un cálculo rápido de las cifras, calculé que cerca de un 6% de los estudios actuales en Estados Unidos sobre la marihuana investigan los beneficios de la marihuana para uso medicinal. El resto están diseñados para investigar los efectos dañinos. (…)

Para realizar en la actualidad estudios sobre la marihuana en los Estados Unidos, se necesitan dos cosas importantes.

Primero, necesita marihuana. Y la marihuana es ilegal. ¿Ve el problema? (…)

La segunda cosa que necesita es la aprobación, y los científicos a quienes entrevisté me decían continuamente lo tedioso que puede ser. (…)

Los ciudadanos en 20 estados y el Distrito de Columbia han votado para que se apruebe la marihuana para usos médicos, y pronto muchos estados tomarán esa decisión. En cuanto al Dr. Roger Egeberg, que escribió esa carta en 1970, murió hace 16 años.

Me pregunto que pensaría si estuviera vivo.

Aquí se puede leer el artículo completo.