El Avispero: “Hay que luchar para que la Ley de Medios nos beneficie”

El periodista Lázaro Llorens expuso en el programa En El Ojo de la Tormenta sobre la situación actual, luego de la censura. “Los problemas empezaron cuando invitamos a Carlos Vicente al programa”.

969790_645479775462615_827604261_n“Ahora tenemos la ley de miedos (sic)”, sostuvo Llorens.  “Esa ley de miedos tiene que pasar a la ley de medios, que ya está aprobada”. El panelista de El Avispero resaltó que, a una semana del levantamiento al programa, por parte de los SRT, todavía no han conseguido ninguna respuesta por parte de las autoridades. “Los políticos no se bancan a la ley de medios, porque no se bancan la pluralidad de voces”.

“No hay nadie que dé la cara. Llame a todos, uno por uno. Martín Fresneda (secretario de Derechos Humanos de la Nación) había defenestrado al programa”. Según Llorens, Fresneda había enviado un sms a la productora donde quedaba disgustado por cómo se trabajaba en el programa.

Desde la semana pasada que, mediante las redes sociales, los integrantes de El Avispero habían anunciado el retiro de la transmisión por parte de Canal 10. “Los problemas del empezaron cuando invitamos a Carlos Vicente al programa”. Durante esa edición, los panelistas polemizaron con el titular del AFSCA Córdoba por la falta de aplicación de algunos puntos de la Ley de Medios. “El rol de periodista no es otorgar el micrófono”, resaltó Llorens.

El Avispero era el programa, junto con ADN, más visto del canal universitario. Según Lázaro, la Universidad de Córdoba habría sellado un acuerdo con el gobierno de De la Sota para recibir más pauta, a cambio de suavizar las críticas al gobierno. “Los programas bajaron los decibeles contra De la Sota. Hablan del caso del teléfono de Schiaretti. Ese no es el problema en Córdoba. No podemos discutir las cosas centrales en Córdoba”.

Desde Facebook, El Avispero anunció su regreso desde otra plataforma. Se trata de la creación de un canal digital multimedia. Sería el primero en Córdoba con semejantes características. “Apostamos a que sea el canal de los cordobeses” sostiene la cuenta.

http://www.ivoox.com/entrevista-a-lazaro-llorens-el-avispero-censura-en_md_2258804_1.mp3″ Ir a descargar

Balance del año: “Hemos crecido”

(ECOS Córdoba) La Asamblea de Malvinas Lucha por la Vida y su profundización, a un año de su nacimiento.

marchasgral

Informe especial. Monsanto en Malvinas Argentinas: un año  (05:48 min).

http://www.ivoox.com/un-ano-lucha-malvinas-contra-monsanto_md_2244692_1.mp3″ Ir a descargar

Celina y Esther, integrantes de la asamblea Malvinas Lucha por la Vida, realizaron un balance sobre el primer aniversario de la lucha contra Monsanto. El análisis fue llevado a cabo en el programa En El Ojo de la Tormenta, por la FM Zumba la Turba.

Consideran que el balance es “positivo”. “Esto nos hizo un cambio de trecientos sesenta grados en la vida de todos”, enfatizaron. Hablaron de la relación con los vecinos y de los medios de comunicación.

Un día antes, realizaron una reunión para celebrar el aniversario y tomar próximas medidas para frenar a la multinacional: “Hemos decidido no hacer más cortes de ruta, no más volanteadas, sino ir directamente al foco, porque mientras seguimos reclamando, Monsanto sigue construyendo con total impunidad”.

“Nosotros no pedimos un estudio de impacto ambiental, pedimos la evaluación del estudio de impacto ambiental”, aclararon las asambleístas. “Porque sino es como firmar un informe y listo, es lo que te hace falta para completar el legajo y se mete. ¡No! Nosotros lo que queremos es lo que no se está respetando, que es la participación ciudadana y la evaluación”. Según una investigación de científicos del CONICET y la Universidad Católica, el 87% del pueblo de Malvinas Argentinas quiere la consulta popular.

Entrevista a Esther y Celina en el programa En El Ojo de la Tormenta (24:44 min).

http://www.ivoox.com/2013-07-25-ojo-la_md_2244155_1.mp3″ Ir a descargar

Video de lo que fue el encuentro en Malvinas Argentinas, a un año de la primera asamblea.

Expropiación de Zanón: “Hace años que luchábamos por este momento”

El viernes 09 de noviembre, se lanzó el decreto neuquino Nº 2977, donde se formaliza el pase de control de la fábrica ceramista a manos de la cooperativa FaSinPat (Fábrica sin Patrón). En el programa En El Ojo de la Tormenta, por Zumba la Turba, el secretario general del sindicato, Marcelo Morales, sostuvo que ahora “queda descartado cualquier orden de desalojo” y podrán pedir créditos para actualizar la tecnología de la fábrica. Zanón fue expropiada a fines de 2001, cuando los dueños declararon la quiebra y los obreros optaron por su apropiación para evitar los despidos. “La idea es generar puestos de trabajo”, sostuvo Marcelo (07:59 min.).

Trabajadores de Zanón muestran el decreto. Foto: Agencia Rodolfo Walsh.

http://www.ivoox.com/en-el-ojo-tormenta-expropiacion_md_1570485_1.mp3″ Ir a descargar

Pascual Calicchio: “Más que el 7D, me preocupa cómo van a aparecer nuevos medios”

El docente y comunicador de medios alternativos pasó en Córdoba para debatir sobre la Ley de Medios. Sostuvo que “para que haya otras lógicas hay que fortalecer los medios que no tienen fines de lucro”.

 “El 7D no va a pasar nada. Porque ese día es viernes y va a ser feriado, va a estar todo cerrado”. Así empezó su charla en la Escuela de Ciencias de la Información. A un mes del 7 de diciembre, Pascual Calicchio participó en una de los tantos debates que se hizo en Córdoba en relación al 7D.

Integrante de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, Pascual se desempeña como docente en la Universidad de Buenos Aires. Colabora en distintos medios alternativos. Asegura que nunca cobró dinero por trabajar en una radio. Conduce su propio video-chat en Twitter, denominado A dos Twitts, manteniendo charlas con distintos referentes de la política y la cultura. Y hace un mes, en la página web Señales, publicó una nota con una proyección peculiar sobre lo qué podría pasar con el 7D.

Sin tener una “bola de cristal” a mano, Pascual expuso sus inquietudes en relación a una fecha clave de la Ley de Medios.

 

– ¿Cómo observas el debate de la Ley Medios, y sobretodo del 7D, por lo menos dentro de las universidades?

Yo creo que lo más valioso en todo el proceso de la ley fue, precisamente, eso. Que se empezó a discutir el problema de la comunicación. Algo que antes, por ejemplo, cuando fundamos la Coalición en el 2004 era una cuestión de especialistas, de gente muy vinculada a la comunicación, y no era un tema masivo. Entonces, pienso que ese es el primer elemento a destacar. Ahora, después creo que hay un problema a la hora de plantear tanta expectativa en relación al 7D. Porque el problema ahora es qué va a pasar si no pasa nada, o si pasa no sería lo que la gente esperaba a lo que iba a pasar. Porque yo creo que en términos de imágenes, o lo que uno va a ver en concreto, no va a ver ninguna diferencia. Sí va a haber una diferencia en términos políticos. Creo que en términos políticos se está jugando bastante, sobretodo para el Gobierno y Clarín. Más que el 7D, en términos de esa disputa, me preocupa más acerca de cómo discutimos otras cuestiones que faltan aplicarlas en la ley y sobretodo que aparezcan otros medios. Mi expectativa es que esos nuevos medios aparezcan en el espectro de sin fines de lucro. Entonces creo que hay que trabajar en relación a que eso tenga más visibilidad que la que tiene hoy. Hoy se discute la pelea Clarín-Gobierno y yo creo que hace falta discutir la tercera pata, que es la pata de los medios comunitarios, alternativos, cualquier nombre que queramos poner, que es la que muestre una comunicación diferente.

– ¿Y cómo pensás que se va a llenar ese tercer espacio? ¿A largo plazo?

Yo creo que son procesos. Creo que con las radios se pueden llenas más rápidos. Nosotros tenemos radios comunitarias desde la década del ’80, con mucha experiencia y con mucho trabajo. En cuanto a televisión estamos más atrasados, hay pocas experiencias de televisión popular y ahí habría que hacer un trabajo más a largo plazo. También pensemos que aquellas radios estuvieron prohibidas hasta hace muy poco y no están en las mismas condiciones que las grandes empresas. Entonces hay que tener más paciencia, hay que darle más apoyo, hay que darle más ayuda, para que puedan desarrollarse y ocupar ese espacio. Por eso la ley contempla que si hoy no se puede ocupar ese 33 por ciento, no puede ser ocupado por los medios con fines de lucro. Porque hay que esperar a ese desarrollo y a medida que vayan apareciendo nuevos medios que soliciten una licencia, se les va ir otorgando ese espacio.

– Contame un poquito de esa peculiar nota que escribiste en Señales.

(Risas) Yo planteaba en forma irónica, pero absteniéndome a lo que dice la ley, que si el Gobierno decide, entre otras cosas que podría decidir después del 7D, que Canal 13 no sea más de Clarín lo que debería hacer es quedarse con esa licencia, ya que no la puede vender ni transferir. En Capital Federal hay cuatro canales privados, entonces un 33 por ciento debería ser sin fines de lucro. Si nadie puede quedarse con Canal 13, lo tiene que suspender y cuando aparezca alguien, licitarlo. Por supuesto que eso no va a pasar, porque entre otras cosas significaría muchos trabajadores en la calle. Pero bueno, son las paradojas que genera el 7D. Lo que planteo es descabellado en términos políticos, pero no en cuanto a lo que plantea la ley.

– A lo mejor Chiche Gelbling y Jorge Lanata se la juegan y transforman el canal en una cooperativa.

A lo mejor. Pueden hacerlo. Pero tendrían que ir a una licitación. Tampoco podrían convertir a Canal 13 en un medio autogestionado y quedarse con la licencia. Tendrían que ir a un concurso.

– Algunos sectores de izquierda especulan que, después del 7D, se peligran los puestos de trabajo.

No debería porque haberlo, porque no deberían cerrar ningún medio. Lo que tendría que haber son transferencia de medios a otros patrones capitalistas. El gobierno dijo que no va a expropiar, dijo que va a garantizar las fuentes de trabajo, y si dice eso quiero creer que tiene un plan para eso. Por supuesto que los trabajadores tiene que estar atentos para que eso se cumpla. Lo que va a pasar es el cambio de un patrón capitalista a otro. Eso podrá cambiar la línea política pero no la lógica del medio. Para que haya otras lógicas hay que fortalecer los medios que no tienen fines de lucro.

Senderos luminosos: el cine polemiza con el setentismo

Entrevista a Teresa Arredondo, directora de la película Sibila, un filme familiar-político que apunta un tema tabú en Perú.

Viene surgiendo un cine que se interroga sobre la militancia setentista. Por lo menos, en algunos casos, interroga el ala guerrillera. Hoy en día, la pieza más popular de todas ellas es Infancia Clandestina, de Benjamin Ávila. En Córdoba, por ejemplo, ya se realizaron dos filmes apegados a este tema: Fotos de Familia, de Eugenia Izquierdo, cuya forma es tan cuadrada como un revelado fotográfico; y Cuentas del Alma, de Mario Bomheker, cuya espontaneidad ha permitido emerger un personaje bien cinematográfico. Pero también, de una militancia más contextualizada a lo contemporáneo: ya se realizó un biopic de Darío Santillán, se está realizando este año una de Mariano Ferreyra, y en noviembre se viene la de Néstor Kirchner.

Teresa Arredondo y Martín Sappia, realizadores de la película Sibila.

Y otro filme, mucho más sublime, es la realización hispanolatino Sibila. La película fue realizada por Teresa Arredondo, nacida en Lima y criada en Santiago. Es la sobrina de su protagonista, Sibila Arredondo, ex-esposa del escritor José María Arguedas, y condenada a 14 años de prisión acusada de terrorista por integrar al grupo violento Sendero Luminoso, en plena gestión de Alberto Fujimori. El hecho generó mucho ruido en la familia Arredondo y después mucho silencio para Teresa. Es así que empezó su búsqueda-interrogatorio a sus familiares más directos, y a quienes se animasen a enfrentarse a la cámara, para descubrir el porqué no le contaron todo esto, con un sentido de desmembrar un tema tabú tanto dentro como por fuera de la familia. Hasta finalmente, enfrentarse cara a cara con su propia tía (Sibila para ella), en pleno asentamiento en Francia.

Ideas Casi Principales le hizo una entrevista a Teresa para contar su experiencia en la realización del filme.

– La película seguramente surgió con ciertos interrogantes sobre tu familia, sobre tu tía. Pero me imagino que también te preguntabas sobre cómo explayarlo en forma cinematográfica. De ahí que al final elegiste hacerlo con una obra en donde todas sus tomas son planos subjetivos.

Si, la verdad que fue todo un tema bastante importante, desde el inicio del proyecto del documental. Porque justamente tenía que decidir cómo aparecía yo, cómo aparecía mi personaje en la película. Entonces, una de las opciones era estar delante de la cámara; y otra era detrás. En ese sentido, yo elegí esa visión subjetiva como tú dices. Yo hice la cámara de la película. También por necesidad de crear un espacio de intimidad con mi familia en todos los encuentros. En ese sentido, hubo una unión entre esa búsqueda visual y esa necesidad propia de la película de encontrarme con mis familiares.

Yo vi una gran cantidad de películas, muchas argentinas, en primera persona, películas autobiográficas, y de muchos otros lugares. De ahí un poquito fui encontrando mi propia manera. Esta es mi primera película, entonces también era como una búsqueda y un aprendizaje acerca de cómo narrar. Y opte por este tipo de tomas y por imágenes muy personales, como que confíe en lo que me pasaba a mi con esas imágenes, con el tema de la voz en off, también con las imágenes en Super-8. Tuve una búsqueda en ese sentido.

– Una de tus entrevistadas pidió no estar frente a la cámara. ¿Hubo muchos problemas para conseguir entrevistas?

La verdad que sí, de hecho nos pasó que teníamos un montaje final de la película con una secuencia de las compañeras de cárcel de Sibila. Y a último momento nos pidieron que no apareciera eso en la película, porque en Perú sigue siendo muy difícil este tema: ellas tienen muchas dificultades para, por ejemplo, encontrar trabajo.

Mi abuelo, que aparece finalmente su testimonio, me pidió que no apareciera. Y tres meses después me llamó y me pidió que podía usar lo que quisiera. Hubo otro tío que también iba a hablar, al final me pidió que no.

Entonces mientras hacía el documental, me iba dando cuenta de lo presente que todavía era este tema en Perú, y de lo difícil que todavía resultaba. Fue todo el tiempo un tranzar en este tipo de situaciones, que también es lo lindo del documental: ir recogiendo de lo que te da esa búsqueda.

– Recién comentaste que tuviste problemas en Perú con respecto a la proyección de la película.

Estamos evaluando qué posibilidades hay de mostrarlo, porque todavía creemos que las condiciones no son las apropiadas para mostrar testimonios de este tipo o para sostener este tipo de difusiones. A mi es un lugar que me parecería especialmente importante para poder abrir esta discusión y poder generar esta discusión.

– Creo que el momento climax de la película es cuando entablas la discusión con tu tía. ¿Cuánto duro el metraje total de esa charla?

(Risas) Fueron varios días. Fue en el último viaje que hice [a Francia] para reencontrarme con ella. Yo venía grabando con alguien que hacía el sonido y decidí, en ese último encuentro, estar yo sola con ella. Entonces, dejábamos puesto los micrófonos y me quedaba yo sola con ella.

Fueron varios días de estar conversando, conversando, hasta poder finalmente atreverme a hacer las preguntas que quería hacer y crear un clima en donde ella se sentía con la confianza para poder hablar. Entonces fue bastante material, pero por el otro lado me parece que lo que está en la película es lo más importante y lo más representativo de ese encuentro.

– Al terminar la proyección de acá [en el Espacio INCAA KM 700], hubo un debate que tuviste con los que vimos la película. Me imagino que esas polémicas son muy comunes en otras proyecciones en donde vos estuviste.

Sí, la verdad que se ha generado mucha discusión. Las charlas, en general, al terminar la película, son muy distintas. A mi lo que me ha llamado la atención es que se genera, de parte del público, mucho interés en preguntar lo que pasó, incluso en festivales. Es muy impresionante. Yo creo que la discusión es algo que la gente necesita y quiere hablar. Y en ese sentido me parece que se dan este tipo de discusiones todo el tiempo, de manera distinta según en qué país o en qué contexto. Pero sí se genera este interés y esta necesidad de opinar y dialogar. A mi como directora es como un gran regalo: que la gente se enganche y quiera hablar, me parece que ha sido uno de los objetivos.

– Para terminar, retomemos al principio. Tenías en un comienzo ciertos interrogantes que a lo mejor te dejaban la cabeza muy enmarañada. Después de haber concluido la obra, ¿estás más enmarañada que antes, no tanto o igual?

(Risas) Yo creo que cuando uno termina las películas, por lo menos lo que a mi me ha pasado, quizás uno va resolviendo cosas pero después se van abriendo otras. En ese sentido, para mi fue un gran aprendizaje tanto a nivel profesional como a nivel personal, familiar. Yo creo que para toda mi familia empezar a hablar de este tema que no se había hablado ha sido totalmente nuevo. Pero sí creo, y eso me gusta, es que se van abriendo otras preguntas, otros interrogantes, quizás algunas se mantienen, pero sí hay un gran cambio cuando uno empieza a pensar en el proyecto hasta que está en la sala hablando con la gente.

—————————————

La incomodidad de un tema se mueve desde lo personal. Pero esa cosa personal no se limita a un problema interno familiar. Trasciende hasta llegar a todo un país. Posiblemente un continente.

En la película, Sibila acusa a su nieta de utilizar el término “terrorismo” cuando alude a los actos que recurrió Sendero Luminoso. Así habla George W. Bush, apunta la abuela. Hay veces en que las simples palabras definen la verdad personal de una. Y son esas palabras, y no siempre los números de las víctimas, las que pretenden reconstruir, o en realidad construir, un cierto sentido del pasado. La pelea de sentidos forman parte de una puesta en escena. El problema es el silencio, que no es salud. Y al cine solo le queda iluminar ese sendero.

Juez Junyent Bas sobre la reforma del Código Civil: “Tiene artículos anti-constitucionales”

El fiscal de la Cámara Civil y Comercial dijo que el proyecto “ignora los derechos de los más vulnerables”. También declaró que los artículos referidos a las comunidades aborígenes ignoran la cultura de los mismos.

A fines de septiembre de este año, se cumplieron 143 años de que se aprobará el Código Civil, redactado por Dalmacio Vélez Sarfield. Tiene el doble de artículos que el proyecto de reforma que propone el Gobierno Nacional, en el cual se unifica con el Código Comercial. El debate queda expuesto a nivel nacional.

La palabra de un juez puede caer en la densidad pesada de sus lecturas, a partir de su detallismo gramatical guiado por lo detallado y lo preciso, prestando atención a cada coma. Pero a veces, ofrecen su panorama bajo una línea que intriga y que atrapa. Por lo menos uno.

El nombre de este juez es Francisco Junyent Bas. Es fiscal de las Cámaras Civiles y Comerciales de Córdoba. El 4 de septiembre pasado, recibió el Doctor Honoris Causa por parte de la Universidad de San Pablo de Tucumán por su trayectoria. Y el jueves pasado, participó de las audiencias públicas que se desarrollan a nivel nacional sobre el proyecto propuesto desde el Estado. En su caso, participó de la exposición que se realizó en la Universidad Nacional de Córdoba.

Ideas Casi Principales tuvo la posibilidad de entrevistarlo en persona para conocer su particular posicionamiento, luego de haber hecho lectura de los 2.671 artículos del proyecto, según sus propias palabras.

Denuncia sobre la falta de explicación de la propuesta del propio articulado. Y se focalizó en dos problemas particulares. Por un lado sostiene que la reforma está apegada a la coyuntura globalizadora que ningunea los denominados “micro-daños”. Y por el otro, el ninguneo de la misma hacia las culturas indígenas.

Y según sus propias palabras, fijó en el cierre de esta entrevista su punto que generaría más polémica: “La aplicación de algunos artículos serían anti-constitucionales”.

– ¿Cuál ha sido su conclusión general, después de haber hecho la lectura de los 2600 artículos?

En general puedo decir que la reforma es un enorme esfuerzo. Hecha por los ciento y pico de juristas. Pero, precisamente, por haber hecho este trabajo de manera celular tiene incoherencias en su articulación. Y carece de la adecuada fundamentación.

Un mérito indudable del código de Vélez Sarfield fueron todas las notas que permitieron entender cuál era el alcance y sentido de cada uno de los artículos: cuando seguía al código de [Brasil hecha por Augusto Teixeira de] Freitas, cuándo seguía sl Código Francés, y cuándo seguía otra resolución y porqué se apartaba. Esto facilitó enormemente la tarea de la judicatura. Este proyecto no trae ninguna nota.

– ¿Qué tiene de malo que el proyecto no contenga esas notas?

A las notas las suplanta un mensaje general que es absolutamente insuficiente, porque la generalidad, por más que haga referencia a los institutos, no permite entender cuál es el origen o cuál es el sentido que esa norma tuvo, ya sea en la jurisprudencia argentina o en la doctrina extranjera de la cual fue extraída para incorporarla a esta nueva compilación. Y nada menos que cuando se trata de un Código Civil y [enfatiza] Comercial, que va a regular tanto relaciones familiares, personales, como las relaciones patrimoniales, que no este justificado cada uno de los artículos es absolutamente incomprensible.

– Además usted expuso críticas más puntuales al proyecto, ¿cuáles fueron?

Lejos de responder este Código a la ideología que proclama el Gobierno Nacional, por ser quien elevó el proyecto para su aprobación, ignora lo que en el discurso oficial dice. Ignora los derechos de los más vulnerables como son los consumidores al haber eliminado la categoría de los derechos individuales homogéneos. En una palabra, valida los micro-daños, que son propios de una sociedad globalizada.

En una sociedad de este tipo, ¿cuál es lo más grave? Los micro-daños, aquellos en los cuales nadie va a poner por obra un aparato judicial, porque es muy costoso, muy lento, muy burocrático. Y que necesitamos de acciones colectivas y de que estén legitimados el Defensor del Pueblo y el Ministerio Público Fiscal. Eso ha sido eliminado del Código, lo cual es absolutamente inadmisible y desmiente el discurso a favor de los más vulnerables que hace a favor el Gobierno.

– También ha criticado la parte que habla de los derechos de los pueblos originarios.

Nuevamente seguimos ignorando que las comunidades aborígenes no son una persona jurídica de derecho privado, como dice el proyecto, sino que es una persona jurídica de derecho público o para-estatal: que tiene sus propias costumbres, sus propios lenguajes, sus propias autoridades. Por ende no es un problema de dominio solamente de su propia tierra, sino que hace a toda su idiosincrasia como minoría que es anterior incluso al código de Vélez Sarfield.

Y que de una buena vez tenemos que reconocerlo, respetando lo que ya dice la Constitución de la Nación Argentina. Porque si así se sancionaran esos artículos serían inconstitucionales por violar la propia Carta Magna nuestra.